Basílica de San Marco

Una de las visitas obligatorias en Venecia es la Basílica de San Marco, en la plaza del mismo nombre. Es, probablemente, el edificio más espectacular de toda la ciudad.

Conviene madrugar para llegar a sus puertas antes de que la abran porque las colas que se forman para visitarla son larguísimas. Y, por supuesto, mejor un día entre semana que no en fin de semana, las aerolíneas low cost provocan que sábados y domingos la ciudad entera sea un hervidero de turistas ávidos por visitar los mismos sitios. Nosotros la visitamos el viernes por la mañana.

Sin ser expertos en arquitectura os diré que el edificio no tiene desperdicio ni su estructura exterior ni su decoración interior como leímos en alguna de las guías es la obra maestra de la arquitectura bizantina en el Véneto.

Es una impresionante mole de piedra y oro con planta de cruz griega y coronada por cinco enormes cúpulas.

Solo la fachada principal es para contemplarla durante horas por la cantidad de detalles que se pueden encontrar en ella: esculturas, relieves, mosaicos…

Pero el interior es mucho más espectacular: todo (y no exagero al decir todo) es un gigantesco mosaico creado a partir de piezas (teselas) de tamaño no superior al de monedas.

Mires donde mires verás esos mosaicos: en el suelo son de cerámicas y en arcos, bóvedas, techos, etcétera, de oro. Cuesta imaginar el tiempo y la cantidad de trabajadores empleados en la decoración de esta basílica. Vale la pena quedarse quieto en diferentes puntos y pasar un buen rato observándolo todo.

La cantidad de destellos provocados por esos mosaicos crean en el interior una iluminación natural muy particular que tiene su mejor momento entre las 11h y las 12h del mediodía cuando la inclinación del sol potencia esa luz interior.

Otra curiosidad de la Basílica son sus suelos ondulantes. Por efecto del hundimiento progresivo de Venecia y el enorme peso de la construcción, los suelos de la basílica han ido formando ondas con el tiempo, más pronunciadas alrededor de las bases de las columnas.

¿Qué visitar dentro de la Basílica?

Vale la pena entrar en el Baptisterio (entrando a la derecha), hay muchos menos turistas puesto que está dedicado al recogimiento y la oración y uno puede sentarse a descansar y estar tranquilo durante unos minutos. Solo una gran puerta lo separa del resto de la catedral pero filtra el bullicio perfectamente.

Mientras que la entrada a la Basílica de San Marco es gratuita, en su interior hay algunas zonas cuyo acceso es de pago. Nosotros visitamos dos de ellas: el Tesoro de San Marco y la Pala d’Oro.

El Tesoro de San Marco es una colección de reliquias (supuestos huesos y restos de santos) perfectamente conservadas en urnas de cristal y de copas, joyas, cálices y cerámicas de diferentes personajes de la historia de la Sereníssima y la catedral. Desde luego no es una visita obligatoria ni necesaria. PVP: 2€/persona.

En cambio La Pala D’Oro sí vale la pena puesto que es una de las obras maestras de la orfebrería religiosa del arte italiano. Es una especie de panel enorme y deslumbrante, como casi todo en la Catedral, que merece la contemplación detallada para no perderse ningún detalle de su belleza. Mide más o menos 3´50 m por 1´40 m y está dividido en dos zonas.

En la parte superior destaca en el centro un esmalte del arcángel Miguel, y a ambos lados hay otras seis placas de esmaltes bizantinos del siglo XIII. La parte inferior es un retablo en el que la figura central es Jesucristo, y le rodean la Virgen, el emperador de Bizancio Juan Comneno y su consorte la emperatriz Irene. Así como toda la corte celestial en placas rectangulares de unos esmaltes de colores brillantes y un detalle difícil de igualar. Todo ello sobre una base de oro y rodeado de un número incalculable de piedras preciosas que se fueron añadiendo a la pieza a lo largo de los siglos. Aunque posteriormente fue parcialmente expoliada por Napoleón, aún conserva muchísimas de esas piedras preciosas. PVP: 1,5€/persona.

Consejos:

  • como en casi todas las Iglesias de Italia conviene ir vestido adecuadamente para que no te impidan la entrada. Camisetas de tirantes y pantalones cortos no están muy bien vistos
  • llegar a primera hora (incluso antes de que abran) para evitar al máximo las largas colas
  • dedicarle toda una mañana y disfrutar de los cambios de luces que se van sucediendo por la inclinación del sol, el mejor momento en cuanto a iluminación interior es a mediodía
BASÍLICA DE SAN MARCO

Entrada gratuita.
Horario:
– de abril a septiembre de lunes a sábado de 8h30 a 17h y domingos de 14h a 16h
– de octubre a marzo de lunes a sábado de 10h a 16h y domingos de 14h a 16h.
Coordenadas GPS: 45.434456, 12.339274

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